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¿Como me preparo el examen oral?




El examen oral es una de las pruebas más exigentes en un proceso selectivo. Requiere no solo un dominio profundo del temario, sino también una gran capacidad de comunicación, gestión del tiempo y control emocional. Una preparación integral es la clave para presentarse ante el Tribunal con la máxima seguridad.


I. Preparación Integral del Contenido y la Forma



La excelencia en el examen oral se forja mucho antes del día de la prueba, combinando el estudio del temario con el entrenamiento de la exposición.


1. Práctica y Simulacros en Condiciones Reales

  • Ensaya la Exposición Completa: Realiza ensayos completos del discurso cronometrando tu intervención para ajustarte al tiempo límite establecido para las pruebas orales de tu oposición.

  • Simulación Realista: Practica con un público real (familiares, amigos o compañeros), pídeles que actúen como un Tribunal y que te evalúen sin interrupciones. Esto fortalece tu resistencia emocional y tu capacidad de adaptación frente a preguntas imprevistas.

  • Grabación y Autoevaluación: Grábate en vídeo o audio para evaluar tu fluidez, dicción, entonación, y detectar tics o puntos débiles. El solo hecho de escucharte te dará confianza y te permitirá corregir errores.

  • Entrenamiento Específico del "Canto": Si tu examen incluye el "canto del tema" (recitación), es crucial espaciar su estudio en tu planificación semanal y practicarlo con la velocidad que te exija la prueba, ya que suele ser más exigente.


2. Estructura y Lenguaje

  • Organización Lógica: Una presentación bien estructurada es la base del éxito. Organiza tu tema con claridad y lógica, siguiendo el esquema clásico: Introducción, Desarrollo (por apartados) y Conclusión.

  • Uso de Conectores: Articula tu discurso con conectores claros ("en primer lugar", "a continuación", "por otro lado", "en conclusión") para guiar al Tribunal a través de tu exposición.

  • Lenguaje Formal y Preciso: Utiliza un lenguaje claro y conciso, evitando palabras complicadas o jerga técnica que pueda no entenderse fuera del ámbito. Es recomendable usar ejemplos para ilustrar los puntos clave y hacer la exposición más amena.

  • Gestión de Párrafos: Controla la longitud de tus enunciados. Los párrafos demasiado largos pueden producir fatiga y asfixia, mientras que los demasiado cortos pueden sonar telegráficos. La clave está en usar pausas y silencios correctos.


II. Control del Lenguaje Verbal y No Verbal



Tu comunicación no verbal (postura, gestos, mirada) influye directamente en la percepción de seguridad y preparación del Tribunal.


1. Expresión Verbal y Vocal

  • Proyección y Volumen: Habla con claridad y proyecta la voz para que todos los miembros del Tribunal escuchen correctamente. Utiliza un tono de voz medio, similar al que se usa en las noticias de televisión, ya que el volumen refleja tu estado de ánimo.

  • Modulación y Entonación: Varía tu tono de voz para mantener la atención del público y evitar la monotonía.

  • Hidratación: Es de gran importancia tomar algo de agua durante la exposición, ya que la deshidratación puede afectar a tu pronunciación.


2. Lenguaje Corporal

  • Postura: Mantén una postura erguida y relajada para proyectar confianza y seguridad. Una postura abierta y firme es clave.

  • Contacto Visual: Mantén contacto visual con todos los miembros del Tribunal por igual para generar confianza y credibilidad. Evita "favoritismos" fijando la mirada solo en las personas que te transmiten mejor sensación.

  • Gestos: Utiliza gestos apropiados para enfatizar tus puntos, pero sin exagerar. Deben ser naturales y adecuados al contenido. Controla los movimientos involuntarios, tics o muletillas.


III. Gestión de la Ansiedad y Mentalidad Ganadora



Controlar los nervios es uno de los mayores desafíos, pero con práctica y técnicas adecuadas, puedes transformar el miedo en energía útil.


  • Respiración Consciente: El día del examen, dedica minutos a relajarte. La respiración profunda y controlada (inhalar contando hasta 4, retener y exhalar lentamente) reduce la respuesta fisiológica al estrés. Úsala al esperar tu turno, al entrar y justo antes de empezar a hablar.

  • Visualización Positiva: Imagínate realizando una presentación fluida, con seguridad y dominio. Este ejercicio refuerza tu autoestima.

  • Autoconfianza: El Tribunal debe percibir que dominas la situación y el tema. Nuestro consejo es: en cuanto entres al examen, créetelo, cree que has dedicado todo tu esfuerzo para llegar hasta ahí y que vas a demostrarles todo lo que has trabajado.

  • Indumentaria: Elige un atuendo que sea cómodo, adecuado y que te haga sentir seguro. Pruébatelo días antes para que no te genere distracciones.

  • Puntualidad: Llega con antelación para familiarizarte con el ambiente y asegurarte de que todo esté en orden.


La práctica constante de simulacros, especialmente en los que se evalúan tu postura corporal, dicción y gestión de los tiempos, es lo que te llevará a la plaza. ¡Mucho ánimo y éxito!

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